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La historia automotoristica de Alberto Castelli inicia en el 1968, cuando pasión y precisas solicitudes de un grupo de "galante driver" empieza a llenarse,en el taller de calle Zuccoli, 22 en Milán, de flamantes e ingreibles Porsche Carrera 6 y 911 S, en versión competición. El taller de Castelli prepara y asiste las Porsche de Mario Ilotte, Giancarlo Rondanini, Oreste Brero y del prometedor Gian Piero Moretti que en los últimos treinta años, ha tenido alto el nombre del auténtico automovilismo italiano en todo el mundo. En el 1969, inaugura uno de los primeros bancos de prueba "indoor" y al lado de las Porsche de competición, se preparan, así, también interesantes coches de carretera. En el 1973, el taller Castelli también se convierte en un centro autorizado para la asistencia de la Lancia, colaborando con sus técnicos para la solución de los problemas sobre los coches de serie y sobre la mejoría de las prestaciones de los coches de competición. En la segunda mitad de los años 80 empiezan a difundirse los coches turbos, así, esmerados estudios sobre el rendimiento de los motores sobrecargados permiten, en el 1985, la realización de la primera instalación de "Overboos Monostadio." De un primer modelo, destinado a la Renault GT5 Turbo y vendido a £100.000, se pasa rápidamente a una verdadera gama de Kit Overboos. De las versiones monostadio,y despuès Castelli en 1986 hace las a doble estadio (£ 350.000). El éxito es ingreible. El taller se desarrolla, enriqueciéndose de una mini cadena de montaje para el confezionamento de los Kit. En el 1989 continúa la colaboración con la Casa de Turin con un programa Marelli y viene puesta en funciòn la primera experimentación de "intervención" sobre los Chip. Y el punto de salida para la difusión de los Kit de elaboración electrónica, de cuyo Castelli es el propulsor en Italia: se multiplican las aplicaciones y se perfeccionan las intervenciones sobre los Chip. siempre haciendo caso a una relación optima entre mejorar la potencia y el mantenimiento de la fiabilidad y el placer de la conducir. En los últimos diez años, las instalaciones se modernizan al progreso tecnológico, en modo de permitir a Alberto Castelli y a sus colaboradores de estar siempre listos a proveeder a los Kit para cada uno de las novedades introducidas. La "clínica" de los microchip actualmente esta situada en una moderna sede en la zona Nordeste de Milán y es fácilmente alcanzable de las autopistas, utilizado la salida de Cinisello, sobre la carretera urbana de la Turín-Venecia. La Castelli Italtec ocupa un área de 2000 metros cuadrados de cuyos 800 cubiertos. Los locales, climatizados, hospedan los más modernos aparejos para la experimentación, la producción, la prueba y el montaje de las elaboraciones electrónicas. Fuerte experiencia que deriva de más que 45 años en el campo de las preparaciones y una producción al año de millares de Kit, la Castelli Italtec puede contar, hoy, sobre un increíble archivo de informaciones sobre los motores a gasolina y gasóleo aspiradas y turbo sobre su software.
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